Verónica Teigeiro - Mexico

Verónica Teigeiro - Mexico

Se los dije una vez “no existen muchas fundaciones como Zuá en América Latina”. Aunque pareciera que en esta región el que la sociedad civil se interese por la educación es imposible de lograr, Fundación Zuá demuestra que aquí sí hay gente capaz de organizarse para contribuir a la mejora educativa de los niños y jóvenes, y sirve de ejemplo para aquellos que ya están hartos de los errores del gobierno pero tal vez no creen que ellos puedan hacer el cambio.

Mi estancia en la Fundación ha sido una experiencia realmente enriquecedora; me inspiran mucho cada una de las personas que colaboran aquí, gente que igual y podría estar haciendo algo distinto y se entrega cada día a una causa que respalda con gran pasión. He aprendido cómo una simple palabra o frase puede cambiar radicalmente el comportamiento de un niño, y, por lo tanto, el aterrador poder que se tiene sobre ellos en muchas ocasiones y que lamentablemente no todas las personas notan, usándolo para mal; pareciera que si nos tomáramos más tiempo para dejarle claro a un niño que puede lograr todo lo que se proponga, tendría el ingrediente principal para él mismo creerlo durante el resto de su vida.

Tuve el placer de conocer las dos sedes de la Fundación y me parecen ambos sistemas novedosos para poder ofrecerle a los chicos mejores oportunidades para un futuro mejor. Sueño con el día en que la labor de la Fundación deje de ser extraordinaria, porque quiere decir que suficientes personas en la sociedad civil estarán tomando en sus manos los asuntos que más importancia tienen para ellos. Por lo mientras, me alegra saber que la Fundación está ahí para inspirar a que ese sueño pase, demostrando a las personas que el cambio es posible.